Las anfetaminas pueden ingerirse vía oral, esnifarse o inyectarse.
Su consumo habitual se produce en forma de pastillas o comprimidos, y a menudo son una de las sustancias con las que se cortan (mezclan) las drogas de síntesis.
El speed se presenta generalmente en forma de polvo y se consume por inhalación como la cocaína, con la que comparte los riesgos asociados a esta vía de administración (daños sobre la mucosa nasal).