Sustancia: "Ketamina"

Reducción de riesgos / Daños

Decide previamente si vas a consumir «keta» o no. Tomar esta decisión previamente te ayudará, en caso de consumo, a ser consciente de la cantidad que tomas.

La ketamina es una droga muy potente y extraordinariamente peligrosa. En dosis altas puede provocar pérdida de conocimiento, coma, convulsiones, derrames cerebrales, asfixia y paro cardíaco. Si vas a consumir, es preferible consumir poco y esperar sus efectos.

La ketamina aumenta la presión arterial; por tanto, está especialmente contraindicada para personas con hipertensión, problemas cardíacos o con antecedentes de accidentes cerebrovasculares.

La ketamina está contraindicada en las personas en tratamiento con medicamentos tiroideos, hepáticos, con problemas oculares, psiquiátricos o con antecedentes de haberlos tenido.

El consumo de ketamina puede producir ataques de pánico y ansiedad. El consumidor puede perder el control de sus actos durante varias horas, llegando incluso a perder la conciencia y la memoria. Si la consumes, no debes estar solo, es mejor estar acompañado por si las cosas no van bien.

En personas deprimidas o en situación de inestabilidad emocional, la ketamina puede provocar intentos de suicidio y en personas fácilmente irritables o en estado de agitación puede potenciar comportamientos violentos. Antes de consumir, pregúntate sobre tu estado emocional.

Consumir «ketas» en «Raves» y discotecas aumenta la posibilidad de tener un «mal viaje» debido a la intensidad de los estímulos a los que se está expuesto (luces, sonidos, contactos, etc.). Decide en qué lugar y con quién vas a consumir.

El consumo habitual de «ketas» se ha asociado con problemas de memoria, de concentración y flashbacks (revivir los efectos de las «ketas» incluso mucho tiempo después del último consumo). Por tanto, este tipo de consumo puede alterar intensamente tu vida cotidiana.

No es aconsejable estar de pie, andar o bailar con los efectos de la ketamina. El movimiento aumenta las náuseas y se pierde el equilibrio. Si consumes, es mejor estar tumbado en el suelo o en un sofá.

No mezcles el consumo de ketamina con otras drogas, te ahorrarás experimentar efectos inesperados e indeseados.

Si has consumido «keta» y/u otras drogas, no conduzcas ni aceptes viajar en un vehículo cuyo conductor ha consumido. Es recomendable no conducir las 24 h después del consumo ni realizar cualquier otra actividad que pueda ser peligrosa. Recuerda que la ketamina es un anestésico veterinario y hospitalario y el organismo, tras su consumo, requiere un tiempo para recuperarse.

Si tienes relaciones sexuales, el uso de drogas puede potenciar comportamientos de riesgo; pero en drogas como la ketamina y en caso de sufrir un abuso, podrías ser incapaz de reaccionar físicamente y te podría ser incluso difícil recordar los hechos acaecidos. Adopta medidas preventivas y asegúrate de estar con alguien de confianza.

No comas nada una hora y media antes del consumo y tampoco durante el consumo. La «keta» provoca náuseas durante y después del «viaje». Al tener el estómago lleno puedes vomitar, con riesgo de ahogo a causa del vómito.

Si vas a consumir «keta» comunícaselo a alguien de tu entorno. Es importante que éste pueda informar al personal médico o de primeros auxilios, en caso de que las cosas no salgan como tú esperabas.