En 1965 los laboratorios Parke & Davis comercializan la ketamina como anestésico con los nombres de ketalin® , de ketalar® y ketina® para uso humano y de ketase® para uso veterinario.
En espacios donde se emite música electrónica, básicamente discotecas, bares musicales y «Fiestas Rave», y en la población de los consumidores y vendedores de «drogas de síntesis», la ketamina ha adquirido en los últimos años mayor relevancia desde la perspectiva de su consumo.