Inmediatamente después de fumada o inyectada en la vena, el usuario de metanfetamina experimenta una sensación intensa conocida como "arranque de euforia" - en inglés "rush" o "flash" - de corta duración, descrito como sumamente placentero.
El uso oral o intranasal produce euforia, pero no esta sensación intensa.
Los usuarios se envician rápidamente y la usan con más frecuencia y en dosis más altas.